Tres años de datos sobre las Escuelas Rurales Alternativas

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Tres años de datos sobre las Escuelas Rurales Alternativas

Por tres años consecutivos —2018, 2019 y 2020—, PASO Colombia ha realizado una encuesta anual entre las comunidades campesinas y de reincorporados que participan de las Escuelas Rurales Alternativas (ERA) en todo el país. El primer año se realizaron 186 encuestas, cubriendo 6 ERA, y en el 2020 se cubrieron 17 lugares del país con 586 encuestados. Este ejercicio, conducido y supervisado por la firma independiente Cifras y Conceptos, ha permitido a PASO monitorear el impacto de su modelo a través de los años y tomar decisiones sustentadas en datos.

Los resultados recientes muestran una evolución positiva que permite afirmar que las ERA contribuyen a la construcción de confianza entre comunidades, reincorporados y aliados en el territorio, así como a la sostenibilidad económica de los proyectos productivos colectivos que allí se desarrollan. 

Para la interpretación de los datos, en algunos casos se han contrastado con información recabada por otras instituciones, como universidades y entidades de orden nacional. Un análisis minucioso de los resultados históricos será publicado próximamente. Entre tanto, cabe resaltar algunos puntos clave.

Las ERA facilitan la construcción de confianza y comunidad

A través del trabajo colaborativo y el desarrollo de proyectos que impactan positivamente el desarrollo de los territorios, las Escuelas Rurales Alternativas han permitido construir lazos de confianza entre las personas en proceso de reincorporación y las comunidades que los han acogido. Muestra de ello es que el 83% de las comunidades campesinas dice sentirse cómodo con el hecho de tener a un reincorporado como vecino, mientras otras instituciones encontraron que en otros lugares del país con características similares esta cifra oscila entre el 31% y el 72% (ver gráfico).

En doble vía, los resultados sugieren que estos niveles de confianza repercuten en las proyecciones de sostenibilidad de los proyectos productivos. La mitad de los reincorporados dijeron ser parte de proyectos productivos en conjunto con las comunidades, y casi todos expresaron su deseo de seguirlo haciendo en el futuro. De forma similar, la mayoría de los miembros de la comunidad dijeron participar de estos proyectos colectivos, y un 70% de ellos quiere darles continuidad a futuro.

Las ERA impulsan la formalización y sostenibilidad económica

Las dinámicas productivas de las ERA han facilitado que sus participantes generen ingresos importantes organizados, entre otras, bajo la figura formal de cooperativas, a las que se encuentran vinculados el 94% de los reincorporados y el 67% de los participantes de la comunidad. Con un 84% de los consultados que consideran las ERA como una buena opción para la reincorporación económica, la encuesta apunta a que la cohesión en torno a la producción en estos espacios es cada vez mayor, impactando positivamente los medios de vida de sus participantes. 

Puntualmente, los resultados muestran que la capacidad de ahorro de los participantes de las ERA ha venido en aumento desde 2018. Para el año 2020 fue casi tres veces superior a lo registrado en áreas rurales con características similares, como las zonas PDET. Según la encuesta ELCA de la Universidad de Los Andes solo el 10% de la población rural está en capacidad de ahorrar, mientras que más del 25% de los integrantes de las ERA —especialmente la población reincorporada— dijo haber ahorrado en los últimos dos años, incluso con los desafíos derivados de pandemia de COVID-19. 
 

Las ERAs ayudan a las comunidades de estos territorios a tener una mejor calidad de vida, como resultado del esfuerzo conjunto con aliados públicos, privados e internacionales para mejorar las prácticas productivas, formalizar la economía rural e integrarla con el sector privado.

Escalamiento: de la reincorporación al desarrollo territorial

Del 2018 al 2020, PASO Colombia triplicó el número de ERAs en operación y aumentó en gran cantidad los individuos beneficiados por las mismas. Para 2020, cuatro años después de la firma de los Acuerdos de Paz de La Habana, el 70% de los reincorporados que integran las ERA dijo ser optimista sobre las perspectivas a futuro del proceso de reincorporación. El 78% de ellos califica como muy buena la asistencia técnica proveída allí por los extensionistas, mientras que el 76% de la comunidad opina lo mismo.  El 65% de los participantes considera que lo aprendido en las ERA es útil y lo aplican en sus emprendimientos. 

La estrategia con la que PASO Colombia afrontó las dificultades derivadas de la pandemia de COVID-19, permitió que la confianza de las comunidades en el programa alcanzara un máximo histórico del 88% durante 2020. En ella se combinó la enseñanza para el manejo práctico de herramientas digitales con el acompañamiento permanente en terreno a las labores productivas.

Estos datos se compartirán con los propios participantes de la ERA con el fin de dilucidar sus percepciones y lecciones aprendidas para el futuro. Basándose en los datos empíricos de tres años, PASO Colombia, las comunidades locales y sus aliados, siguen desarrollando mecanismos para avanzar en la reincorporación y el desarrollo territorial sostenible en las zonas rurales de Colombia, y así, a la paz. 

La utilidad práctica del modelo para el proceso de reincorporación económica, su impacto positivo en el desarrollo de las comunidades campesinas, así como su flexibilidad para afrontar situaciones imprevistas como la pandemia, han llevado a PASO y sus aliados a plantearse una estrategia de escalamiento de 6 de las ERA más exitosas en el país, ampliando su ámbito de acción, para aprovechar el potencial que tienen para impulsar el desarrollo sostenible de los territorios en donde se encuentran.  

Si está interesado en saber más sobre PASO Colombia y los datos de la encuesta, por favor, póngase en contacto con nosotros escribiendo a impact@oneearthfuture.org.